CUARTA JORNADA, 28 DE JUNIO:
La Cuarta Jornada tenía un propósito muy definido: Definir, en comunión y participación, el objetivo y las líneas de acción de nuestro V Plan diocesano de pastoral, que nos permita continuar la Misión permanente formando pequeñas comunidades eclesiales de acompañamiento.
Sin embargo, la inspiración del Santo Espíritu y el ritmo de una Asamblea viva y participativa como la que estábamos viviendo nos llevó por otro camino hacia la misma dirección. Algunos elementos se tuvieron que modificar sobre la marcha y, con el fin de que todos tuvieran la oportunidad de entender muy claramente cuál era el nuevo propósito y cuál la metodología del nuevo modelo social del Iglesia, se redefinieron el horario y los instrumentos de trabajo. Al parecer este giro fue provechoso para los asambleístas. Aquí los materiales: